Si alguna vez has notado un “nudo” en el trapecio que no se va con nada, un dolor de cuello que reaparece cada pocas semanas o una molestia muscular que se irradia a otra zona del cuerpo, es posible que detrás haya un punto gatillo miofascial. Para tratarlo, una de las técnicas que más se ha extendido en las consultas de fisioterapia es la punción seca.

Su nombre impone un poco, y es normal que despierte dudas: ¿duele?, ¿es lo mismo que la acupuntura?, ¿quién puede aplicarla? En este artículo te explicamos de forma clara qué es la punción seca, para qué sirve, qué vas a sentir durante la sesión y en qué casos no está recomendada.

¿Qué es la punción seca?

La punción seca es una técnica de fisioterapia invasiva que utiliza una aguja fina, sin inyectar ningún medicamento ni sustancia, para tratar el dolor de origen muscular. De ahí viene el adjetivo “seca”: la aguja actúa únicamente como estímulo mecánico.

El Consejo General de Colegios de Fisioterapeutas de España la define en su Resolución 05/2011 como el empleo del estímulo mecánico de una aguja como agente físico para el tratamiento del síndrome de dolor miofascial. En esa misma resolución, el Consejo establece que se trata de una competencia propia del fisioterapeuta y recomienda una formación específica de posgrado para aplicarla.

¿Qué son los puntos gatillo miofasciales?

Para entender la punción seca hay que hablar antes de su principal objetivo: los puntos gatillo. Según la descripción clásica de los médicos Janet Travell y David Simons, un punto gatillo miofascial es un punto hiperirritable situado dentro de una banda tensa de un músculo esquelético.

En la práctica, se reconocen por varias características:

  • Duelen al presionarlos y, a menudo, se notan como un nódulo o “cuerda” tensa en el músculo.
  • Pueden provocar dolor referido, es decir, dolor que se percibe en una zona distinta a la del propio punto. Por ejemplo, un punto gatillo en el trapecio puede causar dolor hacia la cabeza.
  • Suelen limitar el movimiento y restar fuerza al músculo afectado.

Cuando el dolor muscular está causado o mantenido por estos puntos, hablamos de síndrome de dolor miofascial. Es un cuadro muy frecuente en personas que pasan muchas horas en la misma postura, que hacen esfuerzos repetitivos o que acumulan tensión por estrés.

¿Cómo funciona la punción seca?

El fisioterapeuta localiza el punto gatillo mediante la palpación y, a continuación, introduce la aguja a través de la piel hasta alcanzarlo. Hay dos grandes modalidades:

  • Punción seca superficial: la aguja se introduce en la piel y el tejido subcutáneo que hay sobre el punto gatillo, sin llegar al músculo.
  • Punción seca profunda: la aguja atraviesa el músculo hasta alcanzar el punto gatillo.

En la punción profunda es habitual que se produzca una respuesta de espasmo local: una contracción involuntaria y breve del músculo que el paciente nota como un pequeño “salto” o calambre. Este espasmo indica que la aguja ha alcanzado el punto gatillo y se relaciona con la desactivación del mismo.

El objetivo de la técnica es reducir o eliminar el dolor y restablecer la función normal del músculo, de modo que recupere su movilidad y su fuerza.

¿Para qué sirve la punción seca?

La punción seca está indicada en el dolor musculoesquelético en el que intervienen puntos gatillo miofasciales. Algunas situaciones en las que se emplea con frecuencia son:

  • Dolor de cuello y de trapecios, y tensión en la zona cervical. Si este es tu caso, te puede interesar nuestro artículo sobre fisioterapia en la espalda para el dolor lumbar y las cervicales.
  • Dolor lumbar de origen muscular.
  • Dolor de cabeza asociado a tensión muscular en cuello y hombros.
  • Dolor y sobrecarga en la musculatura de la mandíbula, relacionado a menudo con el bruxismo. Lo explicamos en detalle en el post sobre fisioterapia en la ATM.
  • Sobrecargas musculares en deportistas o en personas con trabajos físicos y movimientos repetitivos.

Conviene tenerlo claro: la punción seca no es una solución mágica ni una técnica aislada. Lo habitual es que forme parte de un plan de tratamiento más amplio, adaptado a cada persona tras una valoración, que puede incluir terapia manual, ejercicio y pautas para el día a día. Lo mismo ocurre en la rehabilitación de lesiones comunes, donde cada técnica tiene su momento.

¿Duele la punción seca? Qué vas a sentir

Es la pregunta más frecuente, y merece una respuesta honesta. Las agujas que se utilizan son muy finas, por lo que el pinchazo al atravesar la piel suele ser leve. Lo que sí se nota es el momento en que la aguja alcanza el punto gatillo: se percibe una molestia intensa pero breve y, en la punción profunda, el espasmo local.

El Colegio Oficial de Fisioterapeutas de las Illes Balears lo resume así: estimular un punto gatillo es doloroso, pero no tiene por qué serlo más que tratarlo manualmente mediante presión directa.

Después de la sesión: el dolor postpunción

Tras la sesión es normal sentir dolor en la zona tratada durante 24 a 48 horas, una sensación parecida a las agujetas. En casos muy poco frecuentes puede aparecer un ligero mareo, que se resuelve por sí solo. También es posible que aparezca algún pequeño hematoma en el punto de punción.

No es necesario hacer reposo después: según el propio Colegio de Fisioterapeutas de Baleares, la actividad muscular ayuda a acelerar la recuperación. Tu fisioterapeuta te indicará qué puedes hacer y qué conviene evitar en tu caso concreto.

Contraindicaciones y precauciones

La punción seca es una técnica segura cuando la aplica un fisioterapeuta formado, con agujas estériles de un solo uso y siguiendo los protocolos de higiene. Aun así, hay situaciones en las que no se debe aplicar o en las que hay que valorarla con especial cuidado:

  • Belonefobia (miedo intenso a las agujas): es la contraindicación más clara.
  • Trastornos de la coagulación o tratamiento con anticoagulantes, especialmente en la punción profunda.
  • Embarazo, sobre todo durante el primer trimestre en las técnicas profundas.
  • Inmunosupresión o alteraciones del sistema inmunitario.
  • Lesiones o infecciones en la piel de la zona a tratar.
  • Alergia a los metales.

Por eso es tan importante la valoración inicial y que informes a tu fisioterapeuta de tus antecedentes de salud y de la medicación que tomas. Antes de aplicar la técnica, el profesional debe explicarte en qué consiste y pedir tu consentimiento.

Punción seca y acupuntura: ¿son lo mismo?

No, aunque ambas utilicen agujas finas y sea fácil confundirlas. La acupuntura forma parte de la medicina tradicional china y se basa en conceptos como los meridianos y los puntos de acupuntura. La punción seca, en cambio, se apoya en un razonamiento anatómico y neurofisiológico: el fisioterapeuta trata un punto gatillo concreto que ha localizado en el músculo tras explorarlo.

¿Quién puede aplicar la punción seca?

En España, la punción seca es una técnica propia del fisioterapeuta, tal como recoge la resolución del Consejo General de Colegios de Fisioterapeutas. Además de la titulación universitaria en Fisioterapia, se recomienda contar con formación específica de posgrado en síndrome de dolor miofascial y punción seca. Antes de ponerte en manos de alguien, es razonable preguntar por su titulación y su formación.

Punción seca en Centro Médico A Tu Salud

En nuestro servicio de fisioterapia, nuestros profesionales cuentan con doble titulación en Fisioterapia y Osteopatía, y entre las técnicas que aplicamos se encuentran la punción seca, el vendaje neuromuscular, las ventosas (cupping) y la terapia manual. Cada tratamiento empieza con una valoración para decidir qué técnicas tienen sentido en tu caso, y si la punción seca no es la más adecuada para ti, te lo diremos.

Si tienes un dolor muscular que no termina de irse, o quieres saber si la punción seca puede ayudarte, contacta con nosotros o llámanos al 913 88 42 46 y pide tu cita en Centro Médico A Tu Salud. Te escucharemos y te explicaremos todas las opciones antes de empezar.

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